10 de abril de 2016

MOTIVOS





motivos


Cuando el sacrificio no existe, el esfuerzo no se aprecia, el cansancio se supera. Cuando notas que los años empiezan a pesar en esa mochila que siempre va contigo, cuando te detienes aunque sea unos instantes para mirar hacia atrás y observas en segundos lo que llevas andado, comprendes sólo entonces que existen muchos motivos para continuar, la voluntad acompañada de fe e ilusión se multiplica, te acompaña el pensamiento no sólo de los que tienes cerca, sino de aquellos que merecen una vida al menos como la que disfrutan ellos. Sin lujos, sin riquezas materiales, sin grandes caprichos pero con dignidad y respeto, sean de la especie que sean, para mí, significan lo mismo.
Hace pocos días, un elemento de la clase política española, al que le gusta o debe de tener afición el incorporar nuevas palabras o términos a nuestro diccionario vigente, manifestaba que el postureo no era tal, qué él lo llamaba foteo. 
Pues bien señor, quizás esta palabra no se identifique mucho con su ser, pero por llamarle algo, no sé si será foteo o postureo lo mío ahora mismo, lo que si le digo es que es un sentimiento digno, deberían muchos aprender a transmitir dignidad y respeto a todos los que como yo, somos ciudadanos anónimos y hacen posible que ustedes estén donde están. 
Seguro que los sacrificios, esfuerzos y el cansancio no se manifestaría jamás, y una buena dosis de ilusión y progreso inundarían nuestros entornos, todo aquello que nos rodea.
He aquí, mi "foteo" personal, Elena y Selina, dos de los muchos motivos que hacen que mi motor no se pare.
Afortunadamente, no voy a decir que tengo, pues no me pertenece nadie, me acompañan muchísimos más.

19 de marzo de 2016

HUMANOS Y ANIMALES. ANIMALES Y HUMANOS

El soñar no cuesta, al menos eso se ha dicho siempre. Que los sueños sean ya una realidad aunque se produzcan lejos, ayudan, empujan y motivan para seguir creyendo en ese algo que a uno le da la impresión a veces de haber logrado, aunque cuando se llega a esta conclusión, se puede caer en una especie de locura personal, pues no pertenece tal afirmación al presente que se vive.
No obstante, para no caer en reflexiones muy profundas y hasta puede que peligrosas, por la longitud tan inmensa de esa profundidad, me voy a quedar en el hoy, en el ahora.
Es cierto que se ha avanzado mucho, que existen muchos santuarios, refugios y protectoras de animales en nuestro país, pero no aún con el suficiente apoyo  e implicación de los organismos oficiales competentes. Cuando uno es seguidor a miles de kilómetros de distancia de una protectora y comprueba la aceptación y la implicación de esa sociedad en la causa, (nombro la palabra causa para albergar su significado más amplio) te quedas algo más tranquilo al constatar que sí hay seres humanos que no solo ponen voz a los animales, sino que desde el respeto a su identidad les conceden esos derechos que no llevan aparejados como en tantos otros lugares muy conocidos y cercanos, las obligaciones. La única obligación existente es el respeto a la vida y la ayuda al más débil.
Entiendo como protectora de animales una organización de seres con voz, preocupada en el bienestar de otros que no la tienen.
Sin ningún género de dudas, el lograr estos objetivos permiten la evolución y el liderazgo de los valores humanos, aunque exista en la actualidad la ignorancia en el significado de la palabra valor, que tiende a confundirse con otras muchas que asociamos en momentos que no se corresponden, junto a determinadas acciones o actitudes.
Seguiré volcándome en mi "locura", seguiré caminando junto a las miles de personas que aunque no lo manifiesten sienten lo mismo que yo, para lograr ese sueño con el que todos día a día soñamos. Personalmente yo hace mucho tiempo que lo sueño despierto, pues ya existe. Michigan Humane Society es un buen ejemplo, entre otros muchos existentes ya en España, llámense protectoras, santuario de animales, etc. La diferencia la encuentro en una sola palabra, aunque todas persiguen y alcanzan lo mismo, rescates, investigación en la crueldad, legislación animal, servicios veterinarios, educación, fauna silvestre, adopciones etc. Una sola palabra puede significar mucho, cuando esa palabra la asociemos con el resto de seres por muy diferentes que estos sean, habremos avanzado mucho. Humane, no hace falta traducción.

4 de diciembre de 2015

CARTA HOMENAJE A NEMO






Nemo fue el nombre con el que se te llamó en vida, muchos al conocerte lo asociaban con el simpático pez, otros como yo, lo relacionábamos con el famoso capitán. Llegaste a la familia un sábado, también te marchaste en sábado. Once años separan éste día del otro. Jamás podré olvidar ya aquellas conversaciones que manteníamos sin articular palabra alguna, lo primero que me enseñaste es a comprender que no hace falta tener el don de la palabra para comunicarse con todo lo que nos rodea. Me enseñaste a amar sin condición, lo aprendí de la única forma que se pueden aprender las cosas, con tú ejemplo. Sí, lo sé, a veces me enfadaba contigo por tu terquedad, detenías tu paso en seco, agachabas la cabeza en señal de comprender que me había disgustado, por algún hecho innato que te resultaba imposible evitar, pero tu mirada tímida me transmitía esa calma y bondad que me facilitaba el auto control de mis emociones. Era muy difícil no quererte, tratabas a todos y todo por igual, para ti no había razas ni colores, disfrutabas el instante, el ahora.

En este último año de vida en común, desnudaste por completo el verdadero significado de la palabra paciencia, recibiste en casa a un nuevo miembro de tan solo dos meses de edad, distinto a ti, tanto en raza como en sexo. Mi preocupación era la probable no adaptación entre vosotros dos, no solo te adaptaste a ella, la aceptaste y hasta compartiste ese espacio que hasta el momento solamente había sido tuyo. Ahora tengo que confesarte que algunos pensamientos que tuve no te hacían justicia, es por lo que quiero pedirte perdón, pues hubiese bastado con un solo mordisco tuyo para haber acabado para siempre con Selina, nuestra gata, que no deja de mirar aún hoy la puerta de la calle, dando vueltas al lugar donde solíais dormir juntos, comer, beber y jugar entre vosotros.

Consciente soy de estar cometiendo un error, el error de llorarte todavía, pues a ti no te agrada mi aflicción. Dos veces han sido desde que te has ido que nuestro vecino Golfo al olfatearme en la distancia, ha vuelto a ladrar compulsivamente como cuando a ti te sentía junto a mi. La primera vez y al ser tan reciente tu marcha, pensé que eran mis ropas, mi olor, la segunda  he pensado que todavía me acompañas, aunque yo no pueda verte, Golfo posiblemente aún te presiente.

Todavía no me he adaptado a mi nueva vida, ahora madrugo menos, los paseos diarios que nos dábamos antes de que despertase el día, así como los nocturnos (donde encontraba la calma necesaria para equilibrar mi ego y así dormir como tú lo hacías siempre: a pierna suelta) están en stand by. Una de las causas que me están produciendo el actual estado de tristeza y confusión es lograr la certeza de que esa tenue señal que has podido enviarme, se termine de materializar en mi interior.Tengo muy presente el hecho de que a los pocos días de tu partida, enredando por la red, descubrí el mensaje privado de una persona que al tiempo que me manifestaba sus condolencias, me daba a conocer el nacimiento dos días después de tu marcha, de una camada de labrador retriever, tu raza, a muy pocos kilómetros del lugar en donde naciste, en la sierra madrileña. No obstante nadie podrá ya sustituirte. Para ir poniendo fin a esta carta decirte que podría estar escribiendo folios y folios, pero esta es una de esas ocasiones a las que al sentimiento es imposible ponerle palabras.

Habitual es ensalzar al que se va y destacar sus cualidades, ni a mi me hace falta reconocerlo ahora ni a todos aquellos que te conocieron. El corazón de todos los seres habla, ¡cuanta fortuna el escucharlo a veces!. No te voy a desear que descanses en paz, seguro estoy de ello, viviste en paz, transmitiste paz y bondad, y hasta para marcharte fuiste bondadoso. Esto fuiste para mí y serás. Hasta pronto Nemo, hasta siempre amigo.






24 de agosto de 2015

CORRESPONDENCIA EN EL TIEMPO



"Me hablas te hablo, me ignoras te ignoro, me tratas mal, yo te trato peor, tú me tratas bien, yo te trato mejor. Así de simple."

Pues me vais a perdonar, pero después de reflexionar esta cita varias veces no me parece tan simple, es más, en un primer momento puedo estar de acuerdo con ella, de hecho la he retuiteado en Twitter, pero si me pongo a profundizar palabra a palabra encuentro lo que al final dicen que llevamos todos los seres humanos, innato en los genes desde el nacimiento, el egoísmo.

Desarrollemos la frase cambiando las palabras y su significado.
Me hablas, te hablo. Te hablo, deseo que tú también lo hagas. Me ignoras, eso sólo lo sabes tú, yo no, no pretendo ignorarte siendo consciente de ello, a no ser que me lo digas, entonces ya queda claro, para mi.

Me tratas mal, tendrás tus razones, pero seguro que son equivocadas, no soy rencoroso y mucho menos tengo la necesidad de competir y quedar por encima, incluso cuando la causa efecto sea de lo más negativo.

Me tratas bien, me siento bien, lo celebro pero tampoco me voy a poner a medir quién de los dos se porta mejor, no existe báscula para esto.

Te trato sin distinciones, pues si las hiciese no sería yo mismo, tendría varias caras, pero al final la auténtica siempre se da a conocer, por eso prefiero llevarla siempre por delante y mostrarla, independientemente de tu condición, al final todos somos iguales. Y todos, necesitamos de todos, esto último se lo escuché a un amigo de mi padre hace más de cuarenta y pico años.

Resumiendo, si no te hablo quizás sea porque no tengo nada que decirte, si te hablo creo que tú también lo harás, dependiendo de si te pregunto, te sugiero, te comento o simplemente te saludo. En función de tu persona así me responderás, el silencio también es respuesta, unas veces vacío, otras con melodía.

Y si eres de esas personas que ignoran todo, pero todo lo de los demás, que tan solo estás pendiente de quién está pendiente de ti, te aconsejo que aparques y elimines esa práctica, estás abandonando a tu propio yo, por muchas adulaciones que recibas a diario, por muchas flores  que recibas, por muy bien que te hagan sentir interiormente como consecuencia de los comentarios y citas sobre tu persona, ¡ojo! no te lo creas, pues sí así lo haces, tu humildad la habrás perdido, no solo la humildad, tu yo verdadero ya se habrá ido y será empresa casi imposible el volver a recuperarlo. Vendrán los bajones, las decepciones etc.

El corazón suele avisar, normalmente si estamos en paz con nosotros mismos lo escuchamos claramente, al contrario, nunca. A la paz interior me gusta definirla como a la hermana pequeña de la verdad, de lo que sí soy consciente, es que difícilmente conoceré a su hermana mayor, aunque estando siempre en alerta, a veces ésta, te hace un guiño. 

Conclusión, pensemos lo que pensemos, creamos lo que creamos, aunque a menudo echemos en falta cosas y gentes, afortunadamente en este mundo contamos con un juez que nunca se equivoca, el tiempo. Su senda, todos la recorremos.


8 de julio de 2015

EL SENTIDO ANIMAL


       Una persona a la que sigo por las redes sociales, compañera de causa, activista animalista, con otras responsabilidades distintas a las mías pero a la vez tan fundamentales en el objetivo de conseguir un mundo mejor por y para todos. De esta persona quisiera resaltar su frase de presentación, que viene a decir "El mundo fracasa por falta de empatía". Yo, me atrevo a decir que muchos no saben cual es el significado de la palabra empatía.


       Hay gente que afirma rotundamente que en el caso de los animales no parlantes, estos poseen un sexto sentido, me atrevo a decir por experiencia diaria y vivencias protagonizadas en el pasado, que los animales no tienen un sexto sentido, los sentidos que tienen y que comparten con la especie a la cual pertenezco, los tienen infinitamente más desarrollados, eso sí, carecen de léxico, no hablan, no se expresan mediante las palabras pero como ya he manifestado en muchas ocasiones, el sentido de la sensibilidad lo demuestran a diario, hora a hora, instante tras instante. 



       Una de las filosofías del budismo, es la reencarnación en varios y distintos cuerpos hasta alcanzar el grado de evolución correcto, por explicarlo de una forma sencilla y coloquial. ¿Os habéis preguntado alguna vez si esto fuese cierto que realmente de una forma no comprensible racionalmente en éste aquí y ahora, el sentido de la justicia existiría realmente?. Desde hace mucho me lo pregunto yo y sé que conozco la respuesta, aunque tan en el fondo de mi ser que no soy capaz de encontrar una forma lúcida de revelarla. 



       En estos días estivales, llenos de fiestas y "tradiciones culturales" en muchos pueblos y ciudades de nuestra geografía, volvemos a llorar, a sufrir, a ver la cara a la sin razón, a la impotencia de no encontrar respuesta a la asociación que crean algunos con la diversión, ambiente festivo y alegre unido a la sangre, a la tortura, a la muerte innecesaria de seres que lo único y transcendental que no podrán obtener jamás, es que les demos una respuesta a una pregunta que nunca podrán realizarnos. ¿Por qué?. Yo, seguro que tú también, aunque podamos formular la pregunta, de hecho nos la hacemos constantemente, no obtendremos respuesta, realmente es causa de involución, de sin sentido, sin sentido animal pero en este caso humano.


      Creo, pienso y siento que todo está interconectado, incluso las rocas más duras ( ¡ay! si ellas hablaran).

       La imagen que comparto está tomada el pasado verano en el Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres). Poseo otra imagen muy similar que lamento enormemente no poder mostrar, en 1986 no llevaba cámara fotográfica, a los móviles aún les quedaba tiempo para formar parte de nuestra vida diaria. La interconexión que sentí en una dehesa de la provincia de Cádiz frente a un toro, fue la causa que hizo que en mi se despertase mi actual conciencia animalista. Muy pocas personas hasta hoy conocen mi experiencia, siempre me sentí reacio a contarla, entre otras cosas por no infundir malas interpretaciones, hoy, algo me impulsa a desvelar uno de mis secretos mejor guardados, sin importarme el qué pensarán. 

        Si la filosofía budista fuese cierta, deseo fervientemente reencarnarme en toro. Llegado el momento si me tratasen con respeto, sin ultrajes, pensaría que mi evolución como ser humano se habría completado pasando a un nivel superior , a ese nivel en el que hoy muchos responsables que fomentan y apoyan estas fiestas sangrientas, creen estar.



     El sentido animal que en esta ocasión muestro con estas reflexiones, pueden dar que pensar en cierta locura, mi locura, la que al menos me hace estar bien conmigo mismo, ante tanta salvajada que nos rodea, no precisamente de origen animal.


      "No es la vida la que tiene sentido; es el ser humano el que le da sentido a la vida".



3 de febrero de 2015

COMPETIR

                                                             

A veces pienso, si uno de los graves errores del ser humano será la constante competencia entre nosotros mismos. Cuando de vez en cuando me lo planteo, me gusta formarme y creerme la idea en no competir, aunque soy consciente después, del engaño sobre mi mismo.
El no ser competidor supone el no ganar ni perder, pero también el no aprender. Si pierdo, estoy adquiriendo experiencia al tiempo que sabiduría, si gano, puede , insisto en el puede, servir de experiencia al otro.

Algo saco en limpio de todo esto. Si se compite contra uno mismo con el afán de aprender, de evolucionar, la empresa es rentable. No hay peor miseria que el competir con el propósito de la humillación al rival, aunque aquí entran ya otros factores que todos conocemos. De ahí los llamados trepas, los que son capaces de vender a su propia madre y la venden.

Una de las ventajas de ir sumando años de existencia en este plano físico, es constatar la teoría de que nada es casual, todo está interconectado y aunque no queramos reconocerlo no somos absolutamente nada. 

Por esto, seguiré compitiendo, el destino siempre te indica con quién, ganando o perdiendo siempre conforme, pues como la vida misma, unas veces ésta te da, otras te quita. ¿El secreto? no hundirse cuando te quita, recordar cuando te da.

Búscame para competir a favor de, no en contra de. Me encontrarás. 

Esta cita no es mía bueno casi, me explico: Algunos conoceréis bien la figura de Teresa de Calcuta, al margen de toda su trayectoria en la vida el gesto y la frase que más me impactó de ella es cuando  dijo: "No me inviten a una marcha en contra de la guerra, invítenme a una marcha a favor de la paz y seré la primera en asistir".

Quiero llegar con todo este galimatías que yo solo me estoy formando, a una conclusión que sé que existe y la tengo clara, no así el poder expresarla con letras fáciles traducidas desde mi pensamiento.

Lo voy a intentar. Competir no obliga a vencer, no va unido a derrotar. Puedes preguntarme entonces ¿de qué sirve hacerlo?. Sirve para  crecer, para fortalecerse y sobre todo para aprender.
Competir es el impulso interior que nos recuerda que nuestro corazón late. Si lo asimilamos bien, cuando lo pongamos en práctica no habrá nunca nadie que nos reproche, que no sabemos ganar, que no sabemos perder. Seremos conscientes plenamente.
                                             

27 de agosto de 2014

LA SECTA DESTRUCTORA


Cualquier parecido con la realidad, no es pura coincidencia. 


Noche tras noche, los sollozos se convertían en llanto aprovechando el aumento de decibelios, cuando el camión de recogida de basura, se detenía a descargar los contenedores. Él, no comprendía cómo no le aceptaba su familia, hasta cierto punto era normal dada la época de cambio que se vivía. No la quería, la amaba con todo su ser, la veía en todo lo que a lo largo del día se le cruzaba, olía su piel por donde quiera que fuese. Pero pertenecía a una clase social media- baja. 
Sin embargo ella había nacido ya en un ambiente en el que no la faltaba nada, era espléndida en el sentido de no dar importancia al hecho de fijarse en el precio de las cosas, todo lo podía comprar. Mientras que él la invitaba a una hamburguesa con Coca Cola en un McDonald de barrio, las diez mil pesetas que se gastaba en una cena por invitar a su amigo con el cual estaba saliendo, no le suponía ningún esfuerzo.

El patrimonio de su padre, el que más se oponía a esta relación, era inmenso. Dos talleres, tres tiendas comerciales, varios inmuebles, propiedades en Euskalerria y contactos de peso financiero. Su hija no podría llegar a nada con el hijo de un obrero residente en el barrio madrileño de Carabanchel. Se querían ambos. El dinero si no se sabe administrar y utilizar corrompe, es una realidad. De una forma o de otra acaba por dominarte. En este caso, los vicios. Alcohol y drogas estaban al alcance fácil, no hacía falta robar, atracar un comercio, sustraer un coche. Todo legal, con la posibilidad de exigir calidad, pureza, daba lo mismo el importe a pagar. El amor le cegó, se creyó capaz de cambiar a su amor, al amor de su vida. Se encontraba con la suficiente dosis de fuerza para sacarla de aquella secta de placer, evasión y felicidad ficticia.


Llegó el primer hijo, el que sufrió las peores consecuencias de la secta, abandonado a su suerte, apartado en un pequeño trastero cuando la secta la llamaba, sin ser capaz de escuchar los llantos de la criatura, los terribles berrinches, las quemaduras del sol, la deshidratación, la higiene, en definitiva todos los cuidados que un ser inocente e indefenso necesita, necesitamos, al principio de nuestras vidas y al final también. La llegada del segundo hijo, engañosamente se produjo para intentar dar marcha atrás, corregir y enmendar actitudes. Creó como casi siempre el efecto contrario, la ruptura definitiva.


Antes que a ella, la secta pasó la factura definitiva a la totalidad de esa familia pudiente, de clase alta. El poder adquisitivo, las propiedades, todo lo material deseado y obtenido no pudieron con ella. La secta al final les derrotó, no sin antes destruir y aniquilar todas las pertenencias de las que eran propietarios la familia. Primero la hermana más vulnerable, la siguieron el cabeza de familia y creador del imperio, otro de sus hermanos, otro de ellos que no se sabe muy bien si ha podido sobrevivir. Al final ella también. La muerte no les vino demasiado pronto. Ellos salieron precipitadamente a buscarla y la encontraron enseguida.


El chico de clase media- baja ha subido un peldaño, ahora se le puede considerar solo de clase media. A la secta no le ha interesado atraparle, se da por satisfecha de que haya permanecido como espectador, espectador al que ha marcado de por vida. Él ha aprendido bien la enseñanza, muchas veces olvidamos la cabeza y nos dejamos llevar solo por los dictados del corazón. Tarde o temprano hay que unirlos, escuchar lo que dicen, los dos, cabeza y corazón, porque ya se sabe, el corazón tiene razones que la razón no entiende. Una historia en la que no se sabe las veces que mueres y vuelves a resucitar.  Daba igual las vidas que pudiese vivir, daba igual de que manera, pero tenía claro por aquel entonces, que siempre a su lado.

PD. Al referirme a la secta, he querido nombrar así al monstruo llamado vicio, dependencia. A ese ser sin identidad física, que es capaz no solo de matar, sino de destruir todo lo que se le cruza en su camino. Ese ser que te lleva al lado más salvaje de la existencia, a uno de tantos que existen. Aquí en esta ocasión el lado más salvaje, transformó a uno y destruyó al otro.